Con estilo: Vintage

La primera vez que oí la palabra vintage fue en Manchester, en 2006 aproximadamente. Le comentaba a una amiga que había descubierto una tienda de segunda mano que tenía artículos muy variopintos, y ella me reafirmó diciendo que la conocía y que en efecto vendían ropa vintage. En el Reino Unido abundan la charity shops; tiendas de ropa donde puedes donar tus prendas viejas para que una organización sin ánimo de lucro la revenda y así recaudar fondos para los menos favorecidos. Sin embargo nunca oí a nadie decir que las charity shops vendieran vintage, así que asumí que vintage significaba ropa y objetos retro, de los años 60 o 70. Tu ropa pasada de moda en fondo del armario no era vintage, sin duda.

Cuál fue mi sorpresa cuando al volver a España años más tarde la palabra parecía estar en boca de todo el mundo. Parecía haberse convertido en una moda que traspasaba fronteras. Ahora no sólo se usaba en ropa, sino también en decoración, automoción… cualquier cosa vieja era vintage. En un principio pensé que los españoles habían decidido adoptar la nueva palabra para sustituir a la ya gasta “retro”. Porque las palabras también pasan de moda. Pero analizando su uso más detenidamente es posible que vintage tenga significado propio y exclusivo.

Total look

 

Qué es vintage

Al contrario de lo piensa mucha gente, vintage no es una palabra francesa sino inglesa, así que no se debe pronunciar “bintas” sino “vintich”. Sí es cierto que el origen del término viene de la palabra francesa vendange, que significa vendimia. En un principio, se le llamaba vintage a un vino de una añada antigua que fuese de muy buena calidad. Del mundo del vino se extrapoló a la moda. Toda celebrity que quiera desmarcarse en el mundo de la moda sabe combinar un vestido vintage con unos zapatos de alta costura. Algunas de las abanderadas de la moda vintage son Kate Moss, Drew Barrymore, las gemelas Olsen (los bebés de Padres Forzosos ahora convertidas en prestigiosas diseñadoras de moda) y, por supuesto, la nueva reina de la comedia Zooey Deschanel (protagonista de la serie New Girl)

Zooey Deschanel

Como siempre sucede, lo que pasa por la pasarela acaba en nuestros hogares. La tendencia vintage llegó con fuerza al mundo de la decoración en medio de la moda minimalista y ambientes total white que nos trajo el gigante Apple. Como las modas están para sacarnos del aburrimiento, el vintage consiguió que volviéramos a sentir nostalgia por tiempos pasados donde los encajes y la herrumbre parecían tener más personalidad que nuestro iphone.

Sin embargo, aún no está claro qué diferencia existe entre objetos vintage, retro, antiguos o simplemente viejos. Ahí van algunas pistas para diferenciarlos:

  • Antigüedad. Una antigüedad es un objeto fabricado hace al menos 100 años y que además tiene un valor especial debido a su diseño, calidad o historia. Por lo general son objetos artesanales.
  • Vintage. Vintage hace referencia a una época de fabricación de al menos 20 años de antigüedad y nunca más de 100. Si tenemos en cuenta el origen vinícola del término, un objeto vintage debería tener cierto nivel de calidad. Podríamos decir entonces que los objetos vintage están en la antesala para convertirse en un futuro en antigüedades propiamente dichas. Si estos objetos no tuviesen al menos cierto valor estético serían simplemente viejos. Aquí es donde entra la subjetividad a la hora de considerar qué tiene valor estético y qué no. Lo que para uno es una silla destartalada en la basura para otro es una representación ideal de una época pasada.
  • Retro. Los objetos retro están fabricados en la actualidad imitando modelos antiguos. Normalmente están asociados a las décadas de los 60 y 70, aunque no necesariamente. En ocasiones son reinterpretaciones modernas, por ejemplo, mesas modernas con patas torneadas han sido diseños comunes en los últimos años. Con el auge de la moda vintage se han empezado a manufacturar objetos de inspiración vintage. Una diferencia importante es que los objetos de inspiración vintage siempre tienen aspecto envejecido, a diferencia de los retro.

 Exposición de bandejas vintage

Cómo conseguir un estilo vintage

Aunque los objetos vintage abarcan un periodo de 80 años, según mi opinión personal están más asociados a la primera mitad del siglo XX. Durante esos cuarenta años de historia se desarrollaron estilos muy diversos, desde el romántico shabby chic hasta el vanguardista movimiento moderno de los años 50 pasando por el glamuroso Art Decó de los años 30. ¿Acaso esto ayuda a definir qué es vintage? En mi parecer sigue siendo un término demasiado amplio y ambiguo pero no parece dejar de crecer. La última adición ha sido la década de los 80. Por lo visto, nuestras colecciones de juguetes también son vintage ahora (sí, ¡ya han pasado más de 20 años!)

Colección de juguetes vintage

De todas formas, los fabricantes del mundo de la decoración nos lo suelen poner fácil para que ir de compras sea lo más placentero posible. Los objetos de inspiración vintage que más abundan son los shabby chic, de inspiración rural de principio de siglo: estampados florales, encajes, tonos pastel y muebles pintados y desgastados. Éste es en realidad un estilo que nunca ha pasado totalmente de moda, ya que es sumamente femenino, y la presencia de las mujeres en la decoración siempre ha sido muy fuerte.

Estilo shabby chic

Los más arriesgados en decoración utilizan objetos de cualquier época. En realidad, el estilo vintage en decoración supone un acercamiento muy ecléctico. La clave a la hora de hacer funcionar este estilo es saber combinar ambientes actuales con objetos vintage sin caer en el exceso, de lo contrario nuestra casa puede acabar pareciéndose más a un rastrillo que a un hogar. Una forma habitual de integrar ese toque vintage es utilizar un fondo blanco y minimalista para que los objetos vintage que agreguemos destaquen sobre lo demás. Si los objetos a añadir tiran más hacia el rural shabby chic funcionarán también sobre un fondo pastel, gris o beige. Si aún así no estás seguro de hacerlo funcionar, prueba a introducir primero pequeños accesorios agrupados en un solo lugar, por ejemplo, concentra tu colección de sellos en una o dos baldas, creando un pequeño rincón vintage. Una vez que lo veas bien integrado puedes añadir una cómoda o butaca vintage para dar más fuerza al look. Recuerda que a la hora de mezclar estilos es importante que haya algún nexo de unión, y lo más sencillo es que pertenezcan a la misma gama cromática. Empieza despacio y vete escalando hasta que des con el ambiente que deseas. Y sobre todo ¡disfruta la búsqueda entre mercadillos y trasteros!

 Elegancia del vintage en pequeñas dosis

 

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